jueves, 1 de mayo de 2014

ENMA NO ESTABA SOLA




Demasiadas estrellas,
tantas que no cabían en el cielo.
Por eso se cayeron, una detrás de otra.

Demasiadas historias
de príncipes valientes,
de doncellas ingenuas y calladas.

Todas fuimos madame Bovary.
Soñamos y creímos.
Pero aquel era un mundo diseñado a la carta.

Estamos tan cansadas...
Apagad las estrellas y dejadnos dormir.

No hay comentarios:

Publicar un comentario